El tabaquismo

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El tabaquismo es la adicción al tabaco, provocada eminentemente por uno de sus componentes más activos, la nicotina. El consumo frecuente de tabaco genera enfermedades dañinas para la salud del consumidor .

Conforme la OMS el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura en el planeta.1​ En Europa el tabaquismo provoca de año en año uno con dos millones de muertes. Está relacionado directamente con la aparición de veintinueve enfermedades, de las que diez son diferentes géneros de cáncer y de más del cincuenta por ciento de las enfermedades cardiovasculares. Fumar es de forma directa responsable de más o menos el noventa por ciento de las muertes por cáncer de pulmón y más o menos el ochenta-noventa por ciento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y enfisema.2​ En España todos los años mueren más de cincuenta cero personas debido al consumo de tabaco, más que por los accidentes de tráfico y el consumo de todas y cada una de las drogas ilegales juntas.

Conforme la OMS existen en el planeta más de mil doscientos cincuenta millones de fumadores (dos mil diez), lo que representa más o menos una tercera parte de la población mayor de quince años. Por sexos el cuarenta y siete por ciento de los hombres y un once por ciento de las mujeres en este rango de edad consumen una media de catorce cigarros al día, lo que supone un total de cinco mil ochocientos veintisiete billones de cigarros por año. El setenta y cuatro por ciento de todos y cada uno de los cigarros se consumen en países de bajo-medio nivel de ingresos (Banco Mundial) (hay que tener en consideración que la mayoría de la población mundial vive en países de bajo-medio nivel de ingresos). Tanto para hombres para mujeres, el segmento de edad en la que fuma mayor proporción es el comprendido entre treinta y cuarenta y nueve años.

Las mayores prevalencias mundiales se hallan en Vietnam, Chile,5​ una parte de África y R. Dominicana en hombres (setenta y tres, sesenta y ocho y sesenta y seis por ciento , respectivamente), al paso que Dinamarca y Noruega la presentan en la población femenina (treinta y siete y treinta y seis por ciento respectivamente).[cita requerida] Por su elevado volumen poblacional, China, India y Rusia son las que reúnen la mayoría de fumadores del planeta.

En la UE hay una reducción progresiva del consumo, se sostiene la mayor prevalencia en hombres que en mujeres, salvo en Suecia, donde el consumo es algo mayor en mujeres (veintidos por ciento hombres, veinticuatro por ciento mujeres). La mayor proporción de fumadores se halla en los países mediterráneos.[cita requerida] La prevalencia en España para mayores de dieciseis años (dos mil tres) es del treinta y uno por ciento de la población.6​

En México se calcula que mueren a diario entre ciento veintitres y ciento sesenta y cinco personas debido a haber consumido tabaco, lo que transforma a esta adicción en un grave problema médico pública.

Tabaquismo y salud
Fumar puede ser el autor de múltiples enfermedades, como el cáncer de pulmón, la bronquitis y el enfisema pulmonar. El tabaquismo es reconocido desde hace múltiples años como un problema médico pública, dado a que los daños a la salud asociados al consumo del tabaco ocasionan más de quinientos mil de muertes en el continente americano.[cita requerida]

Fumar es la causa más usual de muertes que pueden evitarse.[cita requerida] Conforme los últimos informes, centenares de miles de personas mueren anualmente de forma prematura debido al tabaco. Estudios recientes señalan que la exposición al humo de los cigarros fumados por otra gente y otros productos del tabaco, generan por año la muerte de miles y miles de personas que no fuman. A pesar de estas estadísticas y a abundantes avisos sobre los riesgos de fumar, millones de adultos y adolescentes prosiguen fumando. De todas y cada una formas se hacen progresos: día tras día son más las personas que dejan de fumar.

En el año dos mil cuatro, la OMS estimaba en cuatro con nueve millones el número de muertes anuales relacionadas con el consumo de tabaco.[cita requerida] A pesar de existir una probada relación entre tabaco y salud, esto no impide que sea uno de los productos de consumo legal que puede matar al consumidor habitual.

Fumar un solo cigarro da sitio a una elevación del ritmo cardiaco, la frecuencia respiratoria y la tensión.7​ El humo genera una reacción irritante en las vías respiratorias. La producción de moco y la complejidad de suprimirlo es la causa de la tos. Debido a la inflamación continua se genera bronquitis crónica. Asimismo genera una minoración de la capacidad pulmonar, generando al fumador mayor cansancio y minoración de resistencia con relación a un ejercicio anatómico.[cita requerida]

El humo del tabaco está constituido por una fase volátil o bien gaseosa y una fase sólida o bien de partículas. La fase gaseosa representa el noventa y cinco por ciento de su peso y tiene unos quinientos componentes. La fase sólida representa el cinco por ciento del peso y está formada por unos tres mil quinientos componentes, entre aquéllos que sedestacan tres: la nicotina, responsable de la adicción, el monóxido de carbono, responsable de las enfermedades cardiovasculares, y el alquitrán, responsable de los cánceres asociados.6​ Se han identificado más de cuatro mil substancias en el humo del cigarro, de las que cuando menos sesenta son probables carcinógenos humanos.8​

Tabaquismo y embarazo
A lo largo del embarazo, el tabaco multiplica su potencial perjudicial produciendo no solo peligros para la fumadora, sino más bien asimismo para el bebé, entre otros muchos peligros aumentan los de padecer embarazo ectópico, hemorragias vaginales, perturbaciones cardiacas, o bien en el bebé peligro de nacer con bajo peso, insuficiencias respiratorias, peligro de sufrir muerte súbita, infartos o bien leucemia infantil.[cita requerida]

Existen numerosas investigaciones que prueban los efectos tan dañinos del tabaquismo en las mujeres embarazadas. Las fumadoras acostumbran a dar a luz a pequeños de bajo peso (entre ciento cincuenta y doscientos cincuenta gramos menos que las mujeres no fumadoras). Además de esto, tanto la nicotina como el monóxido de carbono pasan al cuerpo del embrión. Se ha probado que la concentración de carboxihemoglobina es un par de veces mayor en la sangre del embrión que en la de la madre. Si la madre fuma a lo largo de los últimos 6 meses de embarazo, aumentan los peligros de muerte para el recién nacido. Las mujeres que fuman, asimismo corren más peligro de padecer desprendimiento prematuro de placenta. La mortalidad de los infantes es treinta por ciento mayor en las mujeres fumadoras que en las que no fuman, y tienen asimismo el doble de abortos.[cita requerida]

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